Cálculo Económico

Hoy 10 de enero de 2016, en el agro-mercado estatal de «17 y K», usando el «nuevo mecanismo económico de tope de precios» (que cantidad de eufemismos en un solo término); una libra de tomates -oí a lo lejos- costaba un peso cubano (CUP) equivalente a $0.04USD.

Eso quiere decir que una hora de Internet equivalen a 50 libras de tomates topados, un minuto de celular 8 y un litro de aceite de canola serían 62 libras y media. ¿Cuándo impondrán la ley de topar precios en las TRD?

La cola para comprar estos tomates (calculo siendo conservador, porque los ditirambos y el tiempo de hacerla me hubiera costado un agravamiento de mi hipertensión) sería de algo más de una hora.

El salario mínimo de un país latinoamericano donde viven muchos seres humanos en estado miserable -según dicen- es de $230.00USD al mes. Eso quiere decir que con el salario mínimo ganan unos $35CUP por hora. Vaya «cálculo económico» el que prioriza topar precios para casi regalar productos que cuestan mucho más sólo producirlos en vez de lograr que una hora de trabajo sea productiva socialmente y permita pagar salarios como éstos.

Habría que calcular cuánto cuesta sólo el petróleo para producir una libra de tomates, teniendo en cuenta que al bajar mucho su precio en el mercado mundial; en Cuba sigue tan alto que los guajiros prefieren ni regar los campos para no tener que comprarlo.

Hoy me impresioné que en el agro de «19 y B», al que muchos consideraban la «boutique de las verduras», la variedad había desaparecido. Si se sigue «estimulando» la producción de esa forma, llegaremos muy pronto al «socialismo próspero y sustentable», pero como en el cuento de pepito con la carretilla para comprar papas, será un concepto exclusivo del NTV y la Mesa Redonda.

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Que caigan todos los bloqueos

¡Uff!, que tema más denso para quien pretende resumir bien, pero bueno, ¡allá vamos!

Capítulo I. La Sorpresa

Me alegra que volvieron los 5.

Estoy muy contento, pensé que no lo iba a ver: el presidente de los EEUU ejerció todos las posibilidades en su poder para eliminar el maldito bloqueo contra nuestro pueblo. ¡Muy valiente!

No tengo referencias de alguien que no se haya sorprendido de estos eventos, incluso los reales promotores y beneficiarios de esta política desde Miami, que deben estar rabiando tanto porque perdieron la batalla de forma contundente.

Capítulo II. Las Implicaciones

El bloqueo ya comenzó a desmoronarse, se ve como otro muro desapareciendo ladrillo a ladrillo. Soy de los optimistas que ve esta batalla, aunque aún con trámites pendientes, como ya ganada. Pero hay otros fenómenos que eran oportunistas y parásitos de este organismo huésped principal, que al ir muriendo éste, deberán ir desapareciendo también.

No estoy hablando de todos los fenómenos que florecen comúnmente en cualquier sociedad, sólo de los que eran implicados por el bloqueo.

Se trata, en orden de menor a mayor relevancia:

  • El oportunismo, o cogedora de botella, de los que aprovechan algunas batallas para insertar las de ellos. Para más referencias leer Facebook o Twitter para detectar, uno de cada tres, comentarios que implican este tipo. También hay eventos como el «Concierto por La Paz» organizado por Juanes en Cuba, u otros menos rimbombantes.

  • La incapacidad y mediocridad que se intenta ocultar con el bloqueo como justificación. A veces usan ciclones.

  • La preservación de poderes, políticos y/o económicos, que allá implica una industria mafiosa basada en la contra-revolución, y aquí en «negocios» que aprovechan la complicada situación de la población.

El accionar de ambos presidentes es muy valiente al demostrar no ser miembros de estas lacras, al menos en la coyuntura actual y a pesar de todas las fuerzas adversas con las que cada uno tiene que lidiar.

Capítulo III. Ser o no ser

Sobrepasa mi capacidad para lidiar con la idiotez ver a algunos que -parecen no poder sobreponerse a la sorpresa- optan por atacar con epítetos a ambos presidentes, sobre todo a Obama.

Pretender que el presidente de los EEUU, como «jefe del imperio» (palabra que nunca pensé escuchar fuera de los círculos políticos de algunos países de la neo-izquierda) debía exigir a Castro la renuncia al proyecto revolucionario como moneda de cambio para poner fin al bloqueo, es disimular un fascismo atroz usando este argumento imbécil. Esta tesis no es posible en ninguna alternativa práctica real y nadie puede ser tan tonto para esgrimir, creyéndoselo, tales argumentos.

El tema es muy complejo. Las acciones de negociaciones secretas de ambos gobiernos, que desembocaron en sendas declaraciones de los presidentes, han activado un engranaje que va a mover los intereses de variados sectores de poder en ambos países. Yo sólo espero que concederle a Cuba el derecho a la normalidad sea muy beneficioso para el pueblo cubano y también para los sectores progresistas de los EEUU.

No se deben desestimar los efectos secundarios beneficiosos del anuncio, ya hay noticias de que al otro día de estas declaraciones, empresarios de Brasil migraron de atacar a Dilma por invertir en Cuba, a hacerle guiños de complacencia. He visto empresarios europeo eufóricos con frases de «¡al fin!».

Capítulo IV. El Futuro

En uno de los tantos carteles que ha habido llegando a mi pueblo de origen se mostraba una frase firmada por Raúl: lo que no es eficiente no es socialista. Entonces no hay socialismo en Cuba según nuestro propio presidente, mucho menos en algo asociado con lo estatal.

Entonces, si el requisito de no-socialismo para eliminar el bloqueo hubiera sido serio debieron habernos quitado el bloqueo desde un poco después de que se cayó el Muro de Berlín. Quizás, para el beneplácito de los que queremos preservar la Cuba revolucionaria, no hacerlo en aquel momento fue la imbecilidad más proverbial del imperialismo yanqui.

No estoy tratando de dar clases de semántica ni de analizar las contradicciones ideológicas entre cubanos, sólo digo que los que sigan aferrados a los resentimientos del pasado no se van a subir al botero que conduce por la ruta que lleva hacia el futuro.

Cualquier sociedad que se precie de decente debe tener bajo propiedad estatal los conceptos más estratégicos de su economía: salud, educación, energía, grandes industrias, etc. Es por eso que cuando se le responda adecuadamente a los pretenciosos de cambios con privatizaciones extremas en Cuba, se estará defendiendo la decencia, el no someternos de nuevo, el ser libres, independientes y soberanos. Nuestros mambises lucharon por estos mismos valores antiimperialistas y en aquella época nadie hablaba de socialismo.

Para mi la diferencia entre socialismo y capitalismo no está en los sectores estratégicos, que ya dije que debían ser estatales en cualquier país, está en cómo los individuos comunes asumimos y nos insertamos en el resto de la economía, en cómo logramos ganarnos el sustento adecuado para poder vivir dignamente, en cómo aportamos al resto de la sociedad.

El capitalismo se basa en la explotación de unos pocos sobre muchos, en valores deshonestos y discriminatorios del sentido de la propiedad y de las relaciones mercantiles. Su esencia es la generación de plusvalía para llenar los bolsillos de los dueños de recursos que moralmente deberían pertenecer a toda la sociedad.

El socialismo es cuando ganamos de forma digna lo necesario para vivir prósperamente. Es donde se organiza el trabajo de forma cooperativa o colaborativa, en grupos o individualmente. Es donde, en vez de poner límites al nivel de vida o a la riqueza, se deben combatir y limitar sólo las diferencias injustas.

Aquí ya comenzaron los cambios debidos: la apertura al Trabajo por Cuenta Propia (TCP), la unificación monetaria en curso, la ley migratoria, ley de inversión extranjera, etc.

Claro que hay errores en cómo se han implementado, pero estos cambios se deben potenciar y acelerar porque son irreversibles, no sólo por los discursos de la alta jerarquía cubana, son imparables por gravedad pura.

En el ejercicio del TCP se deben eliminar las diferencias en el nivel de derechos de todos los sectores profesionales. Tal parece que heredar una casa o recibir pingües remesas desde el yuma para hacer inversiones en restaurantes o casas de alquiler es más honesto que usar nuestros conocimientos para trabajos profesionales.

Se debe eliminar de raíz la concepción de contratación de empleados que existe hoy eliminando toda entidad intermediaria y poniendo esta actividad bajo el control exclusivo del cobro de impuestos y de la obligación de respetar las leyes vigentes. Todas las demás opciones serán (han sido ya) fuentes de corrupción, de la más ineficiente de las burocracias y de falta de confianza de inversores de cómo ser eficientes trabajando en Cuba.

Hay una lista extra de misceláneas, por sólo mencionar las más evidentes: crear mercados mayoristas y condiciones para las importaciones necesarias para el TCP.

Capítulo V. Democracia

No conozco a nadie que le guste la situación actual de Cuba, muchos están en desacuerdo con el accionar del gobierno, pero creo que si la mayoría del pueblo cubano no apoyara la continuidad del proceso revolucionario, ya no estuvieran ahí.

Lo que queremos es mejorar y hacer viable lo que tenemos, no destruirlo sin saber cuáles van a ser las alternativas, o incluso imaginando qué podría venirnos encima.

Los que se engañan, o tratan de engañar a otros, con la mitología de que el pueblo cubano (el que reside en la isla) está constituido por un conjunto de carneros, están muy lejos de conocernos: un cobarde no va a África a luchar contra el Ébola.

Roberico, Silvio y Los Cinco

Fernando @Ravsberg, uno de los periodistas que más leo, acaba de publicar en su blog el post «Protectores y herejes».

Creo que todos deberíamos tener derecho a expresarnos, creo también que Robertico Carcassés tiene muchos más medios para decir lo que quiera -como lo hace Silvio en su blog- que la inmensa mayoría de los cubanos de aquí. Aprovecharse de un acto organizado con otros fines no es ético; no lo apoyo independientemente de lo que pudiera pensar de lo que dijo y de lo mal que pudieran parecerme las técnicas de quienes censuran (protectores de la fe) sin medida y sin análisis. Las acciones de Robertico demuestran un oportunismo «digno» de lo más vil de aquí y acullá, sobre todo de acullá allende el estrecho geográfico que nos separa.

¡¿Reflexiones sobre la realidad nacional?!

Dedico este post a José Raúl Gallego por su brillante tesis de graduación como Periodista.

Casi siempre amanezco oyendo las noticias de Radio Rebelde, específicamente el programa Haciendo Radio. Muchas veces coincide el momento de encender mi aparato en-medio de Reflexiones de Fidel; hoy tenía el mismo tono de una de ellas, pero trataba de críticas a la gestión de algunos dirigentes de la obra más importante en este momento de la provincia Santiago de Cuba: el acueducto.

Me sorprendió, siempre he esperado por que haya más Reflexiones (noten las mayúsculas) sobre nuestra realidad interna que de los problemas internacionales. Cuando repitieron la noticia, se trabaja de una coletilla de Raúl sobre un extenso artículo de un periodista santiaguero -creo- sobre esta obra.

Por mi parte, este inicio de esto que sería el periodismo hecho desde el gobierno, me alegro mucho. Porque en Cuba creo que hay muy poco periodismo crítico en estos, a mi entender:

  • El pueblo en las cartas a las redacciones de los periódicos.
  • Fernando Ravsberg que es el único corresponsal extranjero que respeto por su objetividad y por la calidad de lo que escribe.
  • Fidel en algunas de sus Reflexiones.

Lo demás, casos aislados. Lo más fuerte de esta «Reflexión de Raúl» es que hace un llamado a que el periodismo que hace falta en Cuba es como el que ha hecho en este caso el periodista santiaguero.

Analfabetismo funcional en debate sobre diversidad sexual en Cuba

Una de las cosas que más se esgrime en los comentarios homofóbicos es que la homosexualidad no es natural. Habría que ver cómo estas personas saben que algo sí lo es. Pero para opinar en este sentido no necesito esperar por respuestas. La mayoría se basan en concepciones religiosas aunque no lo crean así: lo «natural» son los dictados de Dios de la procreación como único fin de la unión carnal.
No tengo nada en contra de la religión, pero sí de la doble moral que practican algunos religiosos (véase la cantidad de curas pederastas que hay) o del uso de ideologías de este tipo por personas que ni siquiera tienen esas creencias. Creo que un religioso de verdad entiende la homosexualidad como algo tan natural como el resto de las expresiones sexuales que van más allá para los seres humanos que la procreación animal.
No sólo somos animales, y hay referencias de prácticas homosexuales entre ellos.

Lo curioso es que bajo este mismo precepto sería incorrecto para los heterosexuales:

  1. usar condones
  2. el sexo anal y oral.
  3. besarse o acariciarse.

Ninguna de esas prácticas de la sexualidad cumplen con el acto de la procreación. Las parejas heterosexuales se aparean un por-ciento ínfimo de las veces para este fin.

Atacar a los homosexuales y bisexuales es el equivalente de hacerlo con una persona que nació sin posibilidades biológicas de procrear y quiera de todas formas amar, tener sexo y hasta formar familia. Es también equivalente a los ataques de ciertos sectores radicales religiosos al uso del condón o a toda práctica sexual con fines placenteros o de cariño y amor entre seres humanos.

Quienes atacan el deseo y derecho de una persona a tener hijos, deberían ver primero cómo funcionan familias que ya son de dos padres o dos madres antes de dar su opinión de cómo ellos imaginan que funcionan. Los hechos demuestran resultados bastante diferentes a estas consideraciones.

No logro entender cómo alguien a estas alturas se atreve a sugerir crear programas para que las personas recuperen su «identidad natural». Las formas existentes de estas prácticas, todas son basadas en torturas además de que se trata de que no entienden que ya los homosexuales tienen mejor definida su identidad que los que dicen esto. En psicología hay un patrón de análisis que explica los comportamientos violentos atacando conductas ajenas, en la mayoría de los casos se trata de auto-represión. Lo que quiero decir es que la única explicación que le encuentro a algunos de estos comentarios es que son hechos por homosexuales reprimidos que nunca se han atrevido a asumir a plenitud su sexualidad. Eso si sería un problema grave. Hace pocos días leí una noticia de que los índices de VIH en amas de casa en México es de -creo recordar- 10 veces la de las prostitutas. ¿Por qué? Pues porque muchos esposos se esconden detrás de esposa-hijos y cuando explotan de sus deseos naturales sus prácticas no son protegidas y las mujeres entonces confiadas son víctimas. También los hijos porque estos «matrimonios» (que sí que no son naturales) suelen tener las peores dosis de violencia familiar.

Mostrar la homosexualidad nunca va a implicar que alguien que no lo sea se convierta, tal cosa no sucede. No entiendo cómo alguien que se dice tan seguro de su hombría puede pensar que se le puede convencer con programas de difusión.
Lo que sí es correcto es convencer a alguien que esté escondiendo su real orientación sexual detrás de esta violencia disfrazada de «defensa por lo natural» la termine, que se asuma. Hay un documental muy interesante del tema en los EEUU.

Violentar la real orientación sexual de un niño o niña es lo que genera mucha violencia y traumatiza. La educación correcta es aquella que se hace con cariño y respeto; la que le muestra a los niños y niñas la realidad y apoya sus decisiones de acuerdo con la edad. Hay muchos suicidios y familias rotas, hay mucho sufrimiento detrás de no entender esto. Evitarlo es lo correcto, no sólo por el derecho de los homosexuales a ser felices como todo, sino también por el derecho de los heterosexuales a disfrutar de seres queridos y de una sociedad donde todos puedan convivir de una mejor forma.

Gran parte de la violencia que existe en el mundo parte de represiones por cosas que no tienen que serlo. Que se repriman el robo, las guerras, la corrupción, la falta de posibilidades de vivir dignamente del trabajo, el odio, el oportunismo, la prepotencia, el arrivismo, el extremismo, … esas son las que no son naturales y están emergiendo con mucha fuerza.

Se habla de «lo que está pasando» respecto a un brote de la homosexualidad. Quienes piensan así no saben entender que la cantidad porcentual de personas con cierta orientación sexual no cambia en tan poco tiempo, que lo que está pasando es que están apareciendo posibilidades para que se asuman los que haces unos años se veían obligados a reprimirse. ¿Cuántas historias de ahorcados o mujeres que se quitaron la vida por vía muy violenta formarán parte de estas estadísticas de este pasado que algunos tratan de defender?

Esto no debe hacerse por consulta popular, no se hizo para luchar por los derechos de las mujeres o de los negros. Se debe hacer porque es lo correcto, lo humano, lo natural.

Lo que defendemos no es una opción, es una lucha contra todo lo antinatural y violento que implica la homofobia, al mismo nivel que la lucha que debemos continuar en contra del machismo, el racismo y todas las demás lacras sociales que sí están creciendo a la vista de todos.

Contra la homofobia desde mi perspectiva

Hace un tiempo ya que creé este blog y sólo he podido escribir un post. Es que he pasado por un período de  poco tiempo, pero el hecho de que en este momento se celebra la Jornada de Lucha Contra la Homofobia me hace retomar el asunto de las pretensiones que tengo de convertirme en algo cercano a un periodista digital, pero éste de hoy es un reto grande: por defectos de formación sólo quiero escribir análisis de temas tecnológicos o de política general.
Me gusta como se enfoca el tema en Cuba, se habla de diversidad, de respetarnos todos, de integrarnos de no crear guetos. Es común ver homosexuales que hablan de espacios para ellos y a heterosexuales creando las causas de lo anterior por no querer siquiera mezclarse con «cosa tan abominable». Si se trata de hacer un balance justifico más a los primeros por ser víctimas, pero ambas cosas me parecen aberradas.
Premio con este artículo la decisión de celebrar la actividad central en la ciudad de Santa Clara, en El Mejunje y en la persona de Silverio. Estudié y trabajé durante muchos años en esa ciudad; descubrí al Mejunje en las noticias y enseguida fui. No ha dejado de maravillarme lo que representa esa ciudad, ése lugar, esa persona; en algunas anécdotas reales.
Una muchacha baila con su novio, cuando cambian de ritmo se separa de su acompañante habitual para decirle a su mejor amigo (varón), «oye, déjame bailar con tu jevito (varón), que es el que me la pone buena en el casino».
Vivía en casa de quién se convirtió en una de mis madres, y una de sus mejores amigas y médica cirujana eminente venía al cotilleo que acostumbran las de su género. Los temas eran sobre los problemas que le acarreaba la relación con una jevita joven, hablaban de sexo mucho más abundantemente que en las tertulias de moderada mojigatería. Mi madre la aconsejaba por mayor experiencia aunque no por preferencia porque es lo más heterosexual que existe.
Cada aniversario del Mejunje era lindo ver nunca faltar al secretario del partido y al jefe del gobierno con sendos cakes que agradecían tal eminencia en trabajo social, humano.
Por eso me resulta tan aberrado constatar que nuestro Parlamento sea homofóbico; porque ése es el calificativo que merece justificar que no se puede hacer casi nada en contra de los prejuicios, discriminaciones y tratamiento por ser diferentes que sufren los homosexuales con la justificación de que «nuestra población no está preparada» o de que «debemos respetar el derecho de las mayorías».
Ya he escrito algo sobre esto comparándolo con lo que hizo la Revolución desde su triunfo en defensa de los derechos por la igualdad de la mujer y en contra del racismo. Se hizo porque era la correcto. La población cubana tampoco estaba preparada en aquel momento para tanto cambio en ninguno de los dos casos. Debieron desde aquel momentos hacer revolución también para respetar el derecho de los homosexuales. Porque si se ha luchado tanto en los otros dos casos y hoy persisten aún rezagos sociales en ambos; entonces estamos muy atrasados en este otro.
Es común no tener justificación para los ataques, es que es irracional, entonces hasta quienes no son creyentes de nada se vuelven católicos de pronto para justificar el porqué de su rechazo con el «respeto» de los designios de una creación divina, que si fuera la verdad no creo que fuera homofóbica porque todos somos hijos de Dios.
Es por eso que veo con mucho placer el hecho de ver la participación de una de nuestras más gloriosas iglesias (El centro Martin Luther King Jr.) y de representantes religiosos norteamericanos participar en esta jornada.
Homofobia, machismo, racismo, … todo es lo mismo; es la lucha en contra de la diversidad sexual, la de género, la de razas, … que su conjunto crea una diversidad mucho más rica que implica el respeto de todo lo humano.
Habrá que seguir luchando, pero no basta; es necesario el trabajo en la institucionalización del asunto que penalice todos los odios y prejuicios y que ofrezca los mismos derechos de formar familia, de que se reconozca la unión por amor como mismo sucede en uno solo de los colores de esa bandera que es un símbolo muy bonito por hablar no sólo de gays, sino de diversidad en esta gama de humanos de la que formamos parte.
Mis alumnos de computación no me creían cuando les decía que la primera persona que programó en la historia de la humanidad fue una mujer, el primer equipo de desarrollo de software estuvo formado por 6 mujeres; y el padre de la computación moderna murió víctima de la homofobia. El presidente «imposible» (por negro) de los EEUU sucedió.

Hace un tiempo ya que creé este blog y sólo he podido escribir un post. Es que he pasado por un período de poco tiempo, pero el hecho de que en este momento se celebra la Jornada de Lucha Contra la Homofobia me hace retomar el asunto de las pretensiones que tengo de convertirme en algo cercano a un periodista digital, pero éste de hoy es un reto grande: por defectos de formación sólo quiero escribir análisis de temas tecnológicos o de política general.

Me gusta como se enfoca el tema en Cuba, se habla de diversidad, de respetarnos todos, de integrarnos de no crear guetos. Es común ver homosexuales que hablan de espacios para ellos y a heterosexuales creando las causas de lo anterior por no querer siquiera mezclarse con «cosa tan abominable». Si se trata de hacer un balance justifico más a los primeros por ser víctimas, pero ambas cosas me parecen aberradas.

Premio con este artículo la decisión de celebrar la actividad central en la ciudad de Santa Clara, en El Mejunje y en la persona de Silverio. Estudié y trabajé durante muchos años en esa ciudad; descubrí al Mejunje en las noticias y enseguida fui. No ha dejado de maravillarme lo que quiero resumir lo que representa esa ciudad, ése lugar, esa persona; en algunas anécdotas reales.

Una muchacha baila con su novio, cuando cambian de ritmo se separa de su acompañante habitual para decirle a su mejor amigo (varón), «oye, déjame bailar con tu jevito (varón), que es el que me la pone buena en el casino».

Vivía en casa de quién se convirtió en una de mis madres, y una de sus mejores amigas y médica cirujana eminente venía al cotilleo que acostumbran las de su género. Los temas eran sobre los problemas que le acarreaba la relación con una jevita joven, hablaban de sexo mucho más abundantemente que en las tertulias de moderada mojigatería. Mi madre la aconsejaba por mayor experiencia aunque no por preferencia porque es lo más heterosexual que existe.

Cada aniversario del Mejunje era lindo ver nunca faltar al secretario del partido y al jefe del gobierno con sendos cakes que agradecían tal eminencia en trabajo social, humano.

Por eso me resulta tan aberrado constatar que nuestro Parlamento sea homofóbico; porque ése es el calificativo que merece justificar que no se puede hacer casi nada en contra de los prejuicios, discriminaciones y tratamiento por ser diferentes que sufren los homosexuales con la justificación de que «nuestra población no está preparada» o de que «debemos respetar el derecho de las mayorías».

Ya he escrito algo sobre esto comparándolo con lo que hizo la Revolución desde su triunfo en defensa de los derechos por la igualdad de la mujer y en contra del racismo. Se hizo porque era la correcto. La población cubana tampoco estaba preparada en aquel momento para tanto cambio en ninguno de los dos casos. Debieron desde aquel momentos hacer revolución también para respetar el derecho de los homosexuales. Porque si se ha luchado tanto en los otros dos casos y hoy persisten aún rezagos sociales en ambos; entonces estamos muy atrasados en este otro.

Es común no tener justificación para los ataques, es que es irracional, entonces hasta quienes no son creyentes de nada se vuelven católicos de pronto para justificar el porqué de su rechazo con el «respeto» de los designios de una creación divina, que si fuera la verdad no creo que fuera homofóbica porque todos somos hijos de Dios.

Es por eso que veo con mucho placer el hecho de ver la participación de una de nuestras más gloriosas iglesias (El centro Martin Luther King Jr.) y de representantes religiosos norteamericanos participar en esta jornada.

Homofobia, machismo, racismo, … todo es lo mismo; es la lucha en contra de la diversidad sexual, la de género, la de razas, … que su conjunto crea una diversidad mucho más rica que implica el respeto de todo lo humano.

Habrá que seguir luchando, pero no basta; es necesario el trabajo en la institucionalización del asunto que penalice todos los odios y prejuicios y que ofrezca los mismos derechos de formar familia, de que se reconozca la unión por amor como mismo sucede en uno solo de los colores de esa bandera que es un símbolo muy bonito por hablar no sólo de gays, sino de diversidad en esta gama de humanos de la que formamos parte.

Mis alumnos de computación no me creían cuando les decía que la primera persona que programó en la historia de la humanidad fue una mujer, el primer equipo de desarrollo de software estuvo formado por 6 mujeres; y el padre de la computación moderna murió víctima de la homofobia. El presidente «imposible» (por negro) de los EEUU sucedió.

Decadencia y caída de casi todo el mundo

«Como es lógico, un pueblo como éste necesitaba dejar testimonio de sus ideas a fin de que otros pudieran cometer los mismos errores.» Will Cuppy

He comenzado a escribir este blog con el mismo título y una cita de uno de los libros que más he disfrutado siempre. Si Will Cuppy estuviera vivo en estos tiempos quizás lo hubiera terminado de forma distinta. La ciudad donde terminó su vida pertenece a uno de los varios estados de la gran unión que -según dicen- anda ya en «números rojos» (¡increíble!).

Los programas que corren en grandes computadoras que usan para simular a la sociedad norteamericana pronostican guerras civiles en apenas un cuarto de siglo; dicen que por la escasez de petróleo. Sí, en el mismo país que impusiera el símbolo del nivel de vida conque deberíamos soñar el resto de la población mundial.

Ya el gran colapso parece estar comenzando: las finanzas mundiales no parecen aguantar que los yanquis sigan imprimiendo su dinero para comprar su gran deuda social e industrial. No parece posible corregir las finanzas especulativas con las que se hicieron los más ricos del mundo.

La desconfianza en la economía «más fuerte» se expande con fuerza como un virus mortal. Pero aún no es una guerra abierta la que hay en contra del dólar, las transacciones se mantienen como secretos de estado. Nadie quiere ser el primero en arriesgarse teniendo el precedente del «loco» del Oriente Medio que intentó no seguir negociando su petróleo con el dinero tradicional y se ganó la horca para él y una guerra interminable para su pueblo.

Se especula conque ya no quedan bancos que puedan darle el dinero a la gente si lo fueran a extraer como es su derecho; esto sería una bomba de tiempo porque ¿que haría usted si sabe que el dinero que tiene guardado no existe realmente? Dicen que explotará en el segundo semestre de este año. ¡¿Tan pronto?! Ojalá que no.

Todo depende del petróleo en esta «modernidad» que hemos construido de la forma más imbécil posible: alimentarnos, movernos, alumbrarnos, calentarnos o enfriarnos, trabajar o divertirnos con computadoras o televisores, hablar como locos con millones de teléfonos celulares conectados de forma simultánea, …

Ya casi no queda petróleo que se puede extraer con las tecnologías actuales, ya la humanidad no volverá a ser lo mismo después de este ciclo de la «evolución». Para sobrevivir el tiempo que haría falta para tener energía de nuevo basada en otras fuentes alternativas es necesario invertir todo lo posible en la migración, consumir lo menos posible, fabricar equipos eficientes y que duren decenas de años y no solo uno (sobre todo los carros), eliminar el consumismo, migrar hacia el transporte público y ecológico, que la población mundial deje de crecer o al menos el consumo de recursos, …

Ninguna de estas cosas parece estar en la filosofía de casi la totalidad de la humanidad: ni de los que gobiernan, ni de la población más humilde: los primeros quieren hacerse cada vez más ricos y los pobres tratan de seguir las pautas que le han dictado con mala educación televisada para estar alguna vez en el primer grupo. Y esto es paradójico o demuestra que somos una raza muy ignorante porque este dinero actual perderá todo su valor y poco a poco lo adquirirán los alimentos, el agua, el oro, la plata, … por lo que todos los ricos que sólo tienen dinero dejarán de ser tal cosa.

Dice el profesor Albert Bartlett que esto pasa porque casi nadie entiende la función exponencial. Es muy interesante su teoría, pero desde que era un niño la entendí con el cuento del inventor del juego de ajedrez y su rey. También sé que los dueños del mundo tienen sus «tanques pensantes» que sí entienden muy bien toda esta matemática básica -y mucho más-; sin embargo han seguido imponiendo el que consumamos cada vez más y ocultando la realidad de lo que va a pasar a toda costa.

Hay optimistas que piensan que ellos viven en lugares que no les pasará lo peor. Algunos ejemplos:

  • Canadá: país enorme en extensión y riquezas con poca población. Pero ¿qué harán millones de gringos cuando ocurra un colapso en su país? Y ¿por qué ellos impusieron este año visa a los mexicanos?
  • China: la nueva gran promesa de la economía mundial; la industria del mundo… en cualquier tienda de EEUU o del resto del mundo todo dice «Made in China». Pero ¿qué va a pasar cuando esos mercados vayan colapsando?
  • Venezuela: dicen que casi el 80% de la energía eléctrica la producen con hidroeléctricas y tienen mucho petróleo. ¡Felicidades!, son un ejemplo; pero ¿por qué los yanquis están invirtiendo tanto militarmente en su vecina Colombia?

Se prevé que las «explosiones» comiencen -luego de la de los Estados Unidos- en México, Colombia, Inglaterra, España, … pero es poco probable que alguien se salve de quedar fuera. Ya la violencia y el narcotráfico en México han alcanzado niveles impresionantes; creo que la guerra allí ha comenzado, la frontera con EEUU es más violenta que Bagdad.

El caso cubano es muy interesante. Muchos analistas prevén que en el resto del mundo va a pasar lo que nos pasó en el «Período Especial» (¡ojalá se equivoquen!). Haber sobrevivido es un logro impresionante de nuestro país, pero no sólo se debe a lo que piensan estos analistas: agricultura orgánica y urbana, bicicletas para movernos, control del consumo energético, … se debe sobre todo a una organización social que no pueden reproducir de la nada en el resto del mundo. No creo que los norteamericanos puedan aguantar algo como esto, aunque fuera en índices relativos. Ellos incrementan por días el consumo de armas y municiones para disparar al que se acerque a lo que acaparan para cuando suceda el gran desastre.

En algún estudio -creo que- de las Naciones Unidas leí que Cuba era el único país con desarrollo sustentable del planeta. Pero lo que más preocupa es que seguimos cometiendo torpezas internas de gran envergadura en vez de aprovechar este potencial para hacer una nueva Revolución que nos propicie un desarrollo endógeno, sobre todo en los aspectos que se van a poner en el top del ranking mundial: agricultura, salud, ahorro energético.

Hasta ahora la vía de escape era irse del país. Pero las migraciones han comenzado a frenarse -a la fuerza-. Que esto esté pasando no solucionará el problema social que éstas implicaban para nosotros porque podemos caer en la desesperanza absoluta si no logramos recuperar una capacidad de trabajo interna que nos permita vivir dignamente sin depender del exterior.

La situación interna del país se ha tornado difícil, seguimos poniendo el énfasis en las campañas mediáticas en contra de nosotros; éstas han existido desde siempre al igual que el bloqueo. Si colapsa el imperialismo el bloqueo será natural para todos porque habrá que recuperar el modo de vida local-comunitario. Les seguimos haciendo el juego a los que usan estas prácticas también para desviar la atención de sus realidades. A la población cubana casi no nos interesa lo que dicen los eurodiputados o la mafia miamense sobre nuestros gobernantes; lo que nos interesa es que vemos cada vez menos productos en las tiendas y los precios suben, que el turismo cae en picada y las remesas también, que cuando vamos a los mercados agropecuarios lo único que aumenta es el robo descarado de los que nos venden, que estemos viviendo tan mal y que haya rumores de corrupción ya hasta en los niveles «sagrados» de los combatientes de la Sierra.

¿Qué nos pasará a los cubanos si esta hecatombe mundial explota cuando aún nuestra economía sigue dependiendo casi en su totalidad del exterior, sobre todo los alimentos que los entendidos estiman que todavía es del ridículo 70%? Aunque es mejor no pensar en cosas tan deprimentes, es necesario reflexionar sobre nuestra realidad interna y crear mecanismos que nos permitan sobrevivir de nuevo. No estoy de acuerdo con mi gobierno en que los cambios que necesitamos se deben hacer con calma, no tenemos tiempo.