Un gran dilema: Micro-servicios vs. Arquitectura Monolitica

En el mundo de las tecnologías hay un gran debate metodológico sobre qué tipo de arquitectura es la adecuada.

Suelo ser muy crítico con los patrones de análisis de llevar a niveles absolutos un único modelo.

Lograr altos niveles de sofisticación y/o eficiencia en los modelos monolíticos para sistemas complejos es casi imposible: se necesitan fuertes infraestructuras, y de gran capacidad y compromiso de los recursos humanos.

Entre las ventajas de los micro-servicios están el gran nivel de especialización que se puede lograr, y es mucho más simple lograr altos niveles de calidad en lo que se produce o se sirve a los clientes.

Los ejércitos de “mulas” que importan a Cuba necesidades muy variadas de la población funcionan en el modelo micro: pueden darse el lujo de establecer redes con clientes directos para garantizar niveles de calidad de servicios muy personalizados y a la medida.

Sospecho que los que fueron a anunciar las “nuevas medidas” en la Mesa Redonda no se creen ni que son nuevas ni que son medidas. Pienso que saben que sólo se trata de una “ofensiva estratégica” que durará un período muy corto y que seguiremos en este eufemismo de la “normalidad coyuntural”.

Entonces ¡¿Pa’cuádo las NUEVAS MEDIDAS?!

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Lo que no es eficiente no es socialista

La carretera que une la ciudad de Camagüey con Vertientes (donde nací y aún vive mi mamá) debe tener varios records en Cuba: cantidad de curvas por distancia, cantidad de palmas, o lajas enormes de piedra portadoras de consignas o citas revolucionarias. Hace años, en una de ellas se leía lo que le da título a esta entrada y ponían como autor a Raúl Castro. Nunca comprobé la legitimidad de esta frase, pero se me quedó grabada como una gran paradoja política, como el símbolo más fuerte de la gran diferencia entre discurso oficial y práctica concreta.

Cuando en el 2010 el propio Raúl anunciaba su paquete de medidas con un discurso de oficializar todo lo que fuera posible pensé cosas como: no tenemos infraestructura de mercados mayoristas, crearlos llevará años si se comienza a partir de ahora, estos mercados llevan una política de importación que será más duro cultivar que la propia infraestructura, … así que se legalizarían licencias para que en un diseño bottom-up los particulares puedan legalmente hacer el trabajo de “mulas de carga” que ya en ese momento era fuerte.

Pero no, aquella ingenuidad mía la tuve que aplazar y ayer cuando leí el anuncio de la Mesa Redonda volví a pensarla, ya sin muchas esperanzas. Basados en la “gran eficiencia” de gestión de las empresas estatales (por ejemplo la de acopio para la agricultura, o CIMEX con las TRD) debemos confiar de nuevo en el éxito que tendrá la transferencia de las “mulas particulares”, a la Unión de Empresas Importadoras de Cuba.

Todo debe ser estatal, que es sinónimo de socialismo en Cuba. ¡¿Recuerdan SNET?!

Corrupción de Términos

Dedicado a Negra cubana tenía que ser por alegrarme el domingo.

Muchos piensan -equivocadamente- que el término «Comunismo» lo inventaron los marxistas. Las bases más remotas están probablemente en la obra dramática «Utopía» del siglo XVI. Tomás Moro, su autor, fue un humanista del renacimiento y uno de los más fervientes opositores de la reforma al protestantismo. El nombre de esta obra literaria es un lugar ficticio, una isla con costumbres religiosas y sociales muy avanzadas y humanistas.

Se dice que en el siglo XVII, durante las guerras civiles inglesas, varios grupos agrarios formaron comunidades con costumbres similares y que los militares de la época fueron muy hostiles con tales costumbres.

A inicios del siglo XIX, en los propios EEUU (Indiana) se funda un pueblo con nombre New Harmony con principios similares.

La lista de ejemplos que nada tienen que ver con los “usos actuales” sería enorme.

El término «Socialismo» está -o debería estar- más asociado con formas de producción donde la propiedad es compartida de alguna forma por todos los que trabajan. Alguien que no aporte no puede ser dueño. Esto es lo que se contrapone al «Capitalismo». No es una lucha entre países.

Por ejemplo, sería socialista un grupo de desarrollo de software donde todos sienten el proyecto como suyo y no que sólo lo hacen por recibir un salario, donde nadie recibe un centavo que no sea para los que programan, limpian el piso, … o para los impuestos al estado.

Estos conceptos se han manipulado mucho a conveniencia llegando al colmo de que un país monopolista con propiedad estatal se atribuya este nombre.

Yo creo que hay cosas estratégicas de una sociedad que deben estar bajo el control estricto del estado en cualquier país (lo público): sistemas de educación y salud, ejército, policía, cuerpos de bomberos, … pero un país sólo sería socialista si la mayoría de sus empresas, de cualquier tamaño, funcionaran con estos principios. El control estatal tendría los mismos patrones que en los países capitalistas.

Hay un dicho que dice que “la mala yerba no necesita cuidados”, por eso el capitalismo parece más simple, porque también “el ojo del amo engorda al caballo”.

Lo que ya para mi está claro:

  • Una forma muy simple de bloquear a un proyecto humanista es acusarlo de comunista o socialista.
  • A lo que se le llama socialismo, no lo es.
  • Cuando se habla de comunismo, la mayoría no sabe de lo que está hablando.
  • El capitalismo no funciona bien, analicen la lista de países bajo ese régimen con muchos problemas, comenzando cerca por Haití y Honduras.
  • Un país libre es aquel donde todo lo que no haga daño nunca es censurado. Invito a hacer una lista.
  • Nada funciona eficientemente si los dueños del proyecto no lo controlan completamente. Sean capitalistas o socialistas. Los estados que se convierten en parásitos de la sociedad, fracasan o se convierten al fascismo.

¡¿Firmar o no firmar?!

Hace unos minutos (2019-08-31 – 18h00) firmé una carta pública con exigencias al gobierno cubano.

He leído algunos comentarios de los que firmaron, en un conjunto se expresa que las universidades deben estar libres de ideologías. Esto no es posible nunca, en ningún lugar. De lo que deben estar libres es de discriminaciones por cualquier motivo, incluyendo el ideológico.

El lema «La Universidad es para los revolucionarios» es injusta por excluyente. Todo el que respete las leyes y tenga las condiciones necesarias para ser profesor o estudiante de un centro de estudios, debe tener derecho. Uno de los principios que defienden los revolucionarios es la educación universal.

Pero lo que ha estado pasando (lo que se quiere institucionalizar ahora) es MUCHO PEOR. Muchos de los apartados defienden la ideología que se expresa en el discurso oficial. La mayoría simplemente llegamos a ser molestos o inconvenientes a la “comodidad merecida” por los que están ejerciendo el poder. Los “problemas ideológicos”, por subjetivos, son algo muy complicado de demostrar. En la balanza que usan como justicia estos burócratas, la “demostración” siempre está de su parte.

Conozco el contenido de la carta desde hace días, tuve mis dudas de si la firmaría, el motivo es muy triste: he llegado al convencimiento de que la Cuba que queremos ya no es posible independientemente de si se pudiera lograr un gobierno con todos sus miembros honestos y con buenas intenciones.

Esforzarse por gusto no es práctico. Pero firmé por dos motivos:

Razoné que “estar sin hacer nada me hace sentir mucho peor” y aquí estoy con ustedes.

El síndrome del filósofo argentino

Pido disculpas a los miembros de este conjunto que no tengan nada que ver con esto, pero mi peor experiencia de un patrón que quiero describir fue con uno de este círculo.

Esto suele suceder en cualquier espacio de debate, en los últimos tiempos el protagonismo lo tienen las redes sociales; y cuenta con dos tipos de personajes, el primero es el autor de una crítica (AC), el segundo es el oponente a la crítica (FA), en este caso porque quiere defender a ultranza los pasos que se dan por los criticados.

Si por ejemplo AC dice que el Rey alimenta mal a sus gallinas, FA replica conque el Conde lo hace peor con sus caballos; en vez de AC decir que la magnesia no tiene nada que ver con la leche, replica conque el Rey también alimenta mal a sus gansos, … se produce un ciclo MUY LARGO de réplicas y contra-réplicas llegando al colmo de que FA pregunta algo como ¡¿a ver, por qué tú NO críticas los fuegos del Amazonas?!

Cuando se llega a este nivel, o ya yo me salí del debate, o desde hace un tiempo ya mi cabeza soltó varios muelles y me quedo con las ganas de saber más detalles de por qué coños el Rey alimenta mal a sus gallinas.

Es probable que en alguna medida todos nos hayamos dejado arrastrar a ser un FA en ciertos contextos, los seres humanos somos trágicamente emocionales, y parece que los cubanos, o los argentinos, superamos el promedio. Pero estoy tratando mucho de no caer de nuevo ni como simple lector de estos “debates” por mucho que me interesen, ya no soporto -por sólo poner el ejemplo que provocó este post– que cada vez que alguien critica a la CNN, o al NYT, salga al menos un FA a analizar el mal funcionamiento del Granma.

Un muy buen síntoma

El propio Fidel dijo “ninguna revolución verdadera dejó de ser, jamás, un proceso extraordinariamente convulso, o, de lo contrario, no es revolución”.

Este discurso es de los tiempos en que “los de abajo” aplaudieron mucho los discursos del poder: “el pueblo aplaudió los tanques, aplaudió los cañones (APLAUSOS), porque son sus tanques, porque son sus cañones, porque son sus armas para defender todo lo que la Revolución ha conquistado para ellos.”.

Esperar que se aplauda ahora sólo porque dicen ser continuidad, es una acto de bochornosa indecencia. Considero fascista tratar de forzar la sumisión al poder, de legitimarlo.

Sólo habrá consecuencias serias para estos burócratas del poder cuando estos sectores de los humildes comiencen a protestar, cuando comiencen a exigir lo que les corresponde: una buena educación.

Los más triste es que los problemas no han tenido sólo una base “ideológica”. También se ha mutilado la exigencia necesaria para lograr un buen nivel de instrucción. El fraude que significa que se gradúe alguien de una carrera de computación sin saber programar, o a veces casi sin siquiera saber operar una computadora, es de una envergadura muy triste.

Otra faceta es que muchos se apartaron por brillar con luz propia, ha sido muy común el ataque a quienes obtuvieran mejores resultados que aquellos que se apoderaron de estos mecanismos del arribismo.

Probablemente no aparecerán en ninguna lista aquellos que se “auto-censuraron” en silencio, los que frente a la primera acción indecente contra ellos comprendieron que no habría remedio al final; los que “simplemente se mudaron” a buscar una mejor vida.

En un Congreso, luego de una la reflexión de Fidel sobre “Robo de Cerebros” <fidel2007_>, aunque muy alterado logré decir que no era correcto seguir justificando todos nuestros males por cómo nos atacan desde fuera, aunque fuera una maldad estos enemigos estaban “haciendo su trabajo”, que había que comenzar a hacer el nuestro, desde dentro, contra los males propios como “la gran expulsión de cerebros” por injusticias impuestas por esos que se disfrazan de revolucionarios para cometerlas.

Es muy triste que emplearan métodos cobardes para acusar a las víctimas de ser los conflictivos por no aceptar “lo que estaba establecido”. Uno de los problemas más graves del país es que este “concepto” se ha manejado sin formalizaciones legales: “lo que está establecido” puede ser lo que mejor le dio la gana a alguien con poder.

Es por eso que lo que está ocurriendo es de una GRAVEDAD EXTREMA, se trata de un intento de imponer injusticias con procesos de “legalización de procedimientos”.

Hay una frase que no se me olvida de una estudiante de la UCLV, “yo quería estudiar en La Habana, estudié aquí por recibir las clases de Aimée, ahora ella se va”. Aquí es donde probablemente esté la parte más fuerte de todas estas injusticias, en toda esta gente que siendo de los de abajo vieron cómo les removían sus sueños. Esto mismo es lo que veo de esta nueva carta. ¡Felicidades!

Breakfast of Champions

Como Kurt Vonnegut, comienzo a sospechar que los seres humanos somos máquinas. Parece que hay muchas algo defectuosas: su capacidad sólo alcanza para votar por presidentes que son perfectos imbéciles ignorantes. Importa más que se “ofenda” a la mujer de uno de ellos a que se esté quemando el Amazonas.

En lugares donde no se vota (al menos no directamente) ahora resulta que hacer chistes con una estatua es “falta de respeto”. Los críticos de tal “abominable hecho” pertenecen al mismo tipo de “máquinas” que hace años “sancionaron” por escuchar la “música del enemigo”. ¡¿Qué cambió en el programa de estas maquinarias para que esta gente se sintiera “ofendida” con la música de John Lennon cuando estaba vivo, y ahora se sienten “ofendidos” con un chiste al lado de su estatua?!

Las imágenes deben importar MUCHO MENOS que los seres humanos. A mi particularmente, las estatuas me importan menos que la pared de un edificio, esta última sirve para algo objetivamente beneficioso, las susodichas sólo las veo como ornamentos. Es hora de que no comamos más de la que pica el pollo.